Hongo negro de Chernóbil: ¿vive gracias a la radiación?
A cuatro décadas del peor desastre nuclear de la historia en la Unidad Cuatro de Chernóbil, la vida insiste en abrirse paso en los rincones más hostiles del planeta. Investigadores científicos han documentado la próspera existencia de un organismo muy particular adherido al interior de los edificios más radiactivos: el Cladosporium sphaerospermum, un hongo negro capaz de resistir niveles letales de radiación.
Por: Redacción 10 Agosto 2026 16:42
A diferencia de los hongos tradicionales, este organismo de tono oscuro acumula altas concentraciones de melanina, un pigmento que, según estudios pioneros, podría actuar como un transductor de energía. La hipótesis central, bautizada como radiosíntesis, postula que la melanina es capaz de captar la radiación ionizante como los rayos gamma y transformarla en energía química para crecer, cumpliendo un rol equivalente al de la fotosíntesis en las plantas.
Aunque la comunidad científica mantiene debates sobre los mecanismos exactos de este proceso con investigaciones recientes de la Universidad de Stanford que señalan que aún falta demostrar la obtención neta de energía, el potencial del hongo ya trasciende los límites terrestres. En 2022, muestras del organismo fueron evaluadas en el exterior de la Estación Espacial Internacional, demostrando su capacidad para actuar como un eficaz escudo natural frente a la radiación cósmica.
Mientras continúan las investigaciones para descifrar sus límites biológicos, el hongo negro de Chernóbil se consolida como uno de los descubrimientos más fascinantes de la microbiología moderna, redefiniendo lo que sabemos sobre los límites de la vida y su posible aplicación en futuros viajes espaciales de larga duración.


