¿Dormir 8 horas no garantiza un buen descanso? Esto dicen los expertos
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Por lo general, cuando las personas tienen sueño o están cansadas se les recomienda dormir ocho horas cada noche para recuperarse, sin embargo, estudios dieron a conocer que el dormir ese tiempo no siempre garantiza un buen descanso.
Por: Redacción 04 Junio 2026 15:28
Investigadores de las universidades de Pittsburgh y Washington identificaron seis dimensiones clave del sueño que, en conjunto, definen su verdadero valor para la salud física, cognitiva y emocional.
Comentan que recientemente han puesto en entredicho lo de “ocho horas para trabajar, ocho para el ocio y ocho para dormir”, señalando que el simple conteo de horas no refleja la complejidad real del sueño humano.
Expertos en medicina del sueño, explican que el descanso debe abordarse desde una perspectiva más amplia, donde la regularidad, la satisfacción y la eficiencia son tan relevantes como el tiempo total dormido.
Si bien dormir muy poco o demasiado se asocia con un peor rendimiento cognitivo y un mayor riesgo de deterioro a largo plazo, existe un “punto óptimo” de sueño, generalmente entre siete y ocho horas, en el que el pensamiento, la memoria y la concentración alcanzan su mejor nivel.
La reducción crónica del sueño está relacionada con múltiples problemas de salud. Dormir menos de seis horas por noche incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, demencia y muerte prematura.
La situación ideal para dormir, según los expertos, consiste en descansar al menos siete horas cada noche, acostándose y levantándose a la misma hora de forma constante.
No obstante, la vida cotidiana puede alterar la rutina, y en esos casos es aceptable intentar recuperar el sueño al día siguiente, pero conviene regresar a la normalidad lo antes posible.
La exposición a la luz matutina, el ejercicio regular y la reducción progresiva de cafeína y estimulantes contribuyen a mejorar el sueño. A la hora de acostarse, una rutina constante y un entorno fresco, oscuro y silencioso favorecen el descanso.
Además, dietas ricas en frutas, verduras y fibra, con menos grasas saturadas y azúcares añadidos, se vinculan con un sueño más profundo y estable. Alimentos como nueces, cerezas y tomates pueden ayudar.





