El Grande Americano desenmascara a Chad Gable en Monterrey
El Grande Americano tenía dos rostros, pero solo uno podía conservar el misterio de la incógnita. En una electrizante función celebrada este sábado en Monterrey ante miles de aficionados, la versión europea del personaje logró salvar su identidad y desenmascaró al estadounidense Chad Gable, poniendo fin a más de un año de tensiones y parodias sobre el pancracio nacional.
Por: Redacción 01 Junio 2026 14:58
El cuadrilátero fue el escenario del choque definitivo entre dos visiones opuestas. Por un lado, el "Original Grande Americano", interpretado por Gable, nació en la WWE como una sátira hacia el luchador mexicano arropada por los colores de la bandera de Estados Unidos. Por el otro, su contraparte, un gladiador alemán que heredó la tapa y que, en cuestión de meses, se transformó en un auténtico ídolo popular al defender valores de inclusión y ganarse el respeto de la afición.
El combate inició al límite de la violencia cuando el Original Grande Americano conectó un guitarrazo sobre su rival. A partir de ahí, la lucha se convirtió en un festival de movimientos acrobáticos, llaveo de estilo olímpico, y el uso rudo de sillas y escaleras.
El drama aumentó con la intervención de viejos conocidos que buscaban venganza contra los abusos del villano estadounidense. Figuras como la Pimpinela y el comediante Ojitos de Huevo aparecieron en los momentos clave para equilibrar la balanza a favor del técnico. El desenlace llegó con un brutal cabezazo que dejó al norteamericano completamente fuera de combate para la cuenta de tres.
El fenómeno del Grande Americano rebasó por completo las arenas de lucha libre. En los días previos al evento en Nuevo León, el fervor de la afición se hizo notar: un grupo de seguidores le llevó serenata, se compuso un corrido en su honor y el artista urbano Zack Ro pintó un mural gigante con su rostro en el centro del municipio de Apodaca.
“Siente la fuerza de toda la gente. El ídolo está presente. ¡Y retumba en la arena el Grande Americano! Sangre extranjera pero de corazón paisano”, reza el corrido que ya adoptó la fanaticada.
Al terminar el encuentro, y bajo la estricta tradición de la lucha libre mexicana, Chad Gable se despojó de la máscara por cuenta propia y reveló su verdadero nombre ante el público, decretando de manera oficial el fin del Original Grande Americano y consolidando el nacimiento de una nueva leyenda extranjera con alma mexicana.





