Ha asistido policía Iván Martínez en 5 partos 🎦

Confiado en que su regreso a Chihuahua sería un nuevo comienzo, el Sargento Segundo Iván Eduardo Martínez Morales decidió dejar atrás el llamado “sueño americano” —un empleo estable y bien remunerado en Estados Unidos— para seguir el verdadero llamado de su corazón: servir a la sociedad como parte de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM).

Por: Redacción 19 Octubre 2025 13:51

“Cuando decidí ingresar a las filas de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, lo hice con un propósito que iba más allá del uniforme o del reconocimiento. Tenía un futuro asegurado, pero no una satisfacción plena. Dentro de mí existía esa necesidad de ayudar; fue la chispa que encendió mi camino como policía. Hoy, después de trece años de servicio, se ha convertido en una vocación de vida”, relató.

Desde su ingreso, el sargento Martínez se enfocó en mantener el orden público, prevenir riesgos y proteger la vida de los ciudadanos. Con el paso del tiempo, su visión de la labor policial se amplió al descubrir la confianza que la ciudadanía deposita en los elementos de seguridad. Fue entonces cuando decidió dar un paso más y prepararse como paramédico.

“En 2015 ingresé a la Cruz Roja Mexicana para estudiar la carrera de Técnico en Urgencias Médicas. No fue fácil; combinaba mis turnos de patrullaje con las clases, pero el deseo de servir con más conocimiento me impulsó a continuar. Cada atención, cada auxilio, cada vida salvada me confirmó que había tomado la decisión correcta”, comentó.

Su compromiso lo llevó a formar parte del equipo de Proyectos Especiales, donde enfrentó situaciones de alto riesgo y contacto directo con la ciudadanía, y posteriormente, a integrarse en la Unidad de Operaciones Aéreas como observador y paramédico rescatista del helicóptero Halcón I. Desde ahí participó en traslados aeromédicos desde comunidades serranas hasta hospitales de la capital, experiencias que fortalecieron su disciplina, lealtad y vocación de servicio.

“Ser policía es más que portar un arma o aplicar la ley; es ser mecánico, psicólogo, paramédico, mediador, maestro y protector, todo en un solo instante. Somos los primeros en llegar cuando la vida pende de un hilo o cuando una madre está a punto de dar a luz en la calle”, expresa con orgullo.

A lo largo de su carrera, el sargento Martínez ha sido testigo de innumerables experiencias, pero hay una que lo marcó profundamente: ha recibido cinco bebés en partos ocurridos en la vía pública.

Recuerda especialmente el nacimiento de Abraham, un pequeño que llegó al mundo en plena calle, cuando su madre no alcanzó a llegar al hospital. “Sin equipo especializado ni infraestructura, solo con mis manos y la confianza de esa madre, ayudé a traer una vida al mundo. Esa es la satisfacción más grande que puede tener un servidor público”, comparte emocionado.

Licenciado en Criminología, maestro en Docencia Superior y actualmente estudiante de Derecho, Iván Martínez representa el perfil del policía moderno: preparado, humano y comprometido con su comunidad.

“Servir y proteger no son solo palabras escritas en una patrulla; son un compromiso que se lleva en el corazón. Servir es dar sin esperar, y proteger es ser fuerte cuando los demás no pueden. Es enfrentarte al peligro para que otros duerman tranquilos”, finalizó el Sargento Segundo Iván Eduardo Martínez Morales.


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