Crisis en Sierra de Juárez: denuncian abandono masivo de perros
La Sierra de Juárez atraviesa una severa crisis de maltrato animal y desequilibrio ecológico. En las últimas semanas, defensores de los derechos de los animales han lanzado una voz de alarma ante el incremento sistemático de mascotas abandonadas en esta zona natural, un fenómeno que, lejos de ser un hecho aislado, está transformando la conducta de los animales y afectando gravemente a la fauna nativa.
Por: Redacción 18 Junio 2026 18:03
Según reportes de especialistas en comportamiento canino, ciudadanos irresponsables están utilizando la lejanía y la falta de supervisión en la zona norponiente de la ciudad para deshacerse de sus perros. Al ser abandonados en un entorno desértico, los animales enfrentan condiciones extremas de deshidratación y estrés.
«El abandono es una sentencia de sufrimiento», señalan los activistas, quienes explican que, al verse desamparados, los canes se ven obligados a agruparse para sobrevivir. Este instinto de supervivencia ha provocado la formación de jaurías que, con el paso del tiempo, pierden su carácter doméstico para convertirse en fauna feral.
La problemática no se limita al sufrimiento de los canes; la falta de alimento y refugio ha convertido a estos grupos en depredadores de aves, reptiles y pequeños mamíferos propios de la región. Expertos advierten que, si no se interviene pronto, el daño a la biodiversidad local podría volverse irreversible.
Hasta el momento, la ausencia de programas de monitoreo oficial y de campañas efectivas de concientización ha permitido que la situación se agrave. Ante este panorama, colectivos locales hacen un llamado urgente a la comunidad para:
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Fomentar la tenencia responsable: Entender que una mascota es un compromiso de por vida.
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Denunciar el abandono: Identificar y reportar las zonas donde se han detectado estas prácticas.
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Exigir políticas públicas: Solicitar a las autoridades vigilancia en áreas naturales y campañas de esterilización masiva.
La Sierra de Juárez, un espacio que debería ser protegido, se ha convertido en el escenario de una crisis que pone en evidencia la urgencia de atender tanto la responsabilidad ciudadana como la protección de nuestros ecosistemas.





