Revela Maru: "Harfuch ya sabía que no tenía conocimiento de agentes"🎦
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, reveló que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, Omar García Harfuch, le reconoció en reunión privada que tenía conocimiento de que ella no estaba enterada de la operación de agentes extranjeros en suelo chihuahuense, y que le advirtió que si a él le hubiera ocurrido algo similar, "ya me hubieran colgado de lo más alto de este país".
Por: Redacción 21 Mayo 2026 13:23
La mandataria estatal hizo la revelación en entrevista con la periodista Adela Micha, en la que también descartó categóricamente renunciar al cargo. "No tengo por qué renunciar, no hay ninguna prueba en contra de una servidora", sostuvo.
El encuentro con García Harfuch
Campos narró que, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum indicara en conferencia mañanera que su solicitud de reunión sería canalizada al titular de Seguridad, se concretó el encuentro con García Harfuch. Según relató, lo primero que le dijo el funcionario federal fue que ya contaba con información de que ella desconocía la presencia de los agentes norteamericanos en el estado.
"Fue lo primero que me dijo, y esto no lo he dicho públicamente: si a mí me hubieran hecho lo que a ti te hicieron, me hubieran colgado de lo más alto de este país", citó la gobernadora. Calificó la reunión como "muy cordial" y destacó que García Harfuch "es una persona que escucha y que cumple acuerdos".
En esa reunión, el secretario federal pidió que se coordinaran con la Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, para iniciar la investigación. Campos propuso conformar una unidad especializada dedicada al caso en horario permanente, e incluso ofrecer a una fiscal especializada con casi 20 años de trayectoria en el Servicio Profesional de Carrera para encabezar las pesquisas de forma conjunta.
"La gobernadora no tenía conocimiento"
Campos recordó que García Harfuch ya había señalado públicamente, en rueda de prensa grabada, que la gobernadora de Chihuahua no tenía conocimiento de la presencia de los agentes norteamericanos. Ante la pregunta de quién tenía la obligación de haberla informado, señaló a la Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas, y al propio Fiscal General, ambos apartados ya de sus cargos para que la investigación se desarrolle sin sesgos.
Sobre cómo pudo ocurrir una operación de ese tipo sin su conocimiento, explicó que basta con que personal de algún nivel de gobierno, estatal o federal, se coordine directamente con una agencia de inteligencia extranjera. "La gobernadora de Chihuahua no autorizó, no gestionó y mucho menos tenía conocimiento de que estaban en suelo chihuahuense", afirmó. Señaló que la responsabilidad de haber autorizado el ingreso al país recae en el Instituto Nacional de Migración y en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La mandataria reconoció que hubo un error en su intento de comunicarse con la presidenta. Explicó que la buscó a través de colaboradores de la oficina presidencial en lugar de marcarle directamente al celular, lo que considera que pudo haber resultado inoportuno. El lunes posterior al incidente, según narró, el equipo de Sheinbaum le transmitió el mensaje de que le pasarían el aviso, pero la comunicación directa nunca se concretó. Incluso ofreció trasladarse a la Ciudad de México o al estado donde se encontrara la presidenta para reunirse en persona, sin que la propuesta prosperara.
Juicio político
Frente a la posibilidad de un juicio político y la acusación de traición a la patria planteada desde la conferencia mañanera, Campos admitió que le preocupa, pero afirmó tener certeza de que actúo conforme a la ley. "Te mentiría si te dijera que no me preocupa o que no tengo miedo, pero también sé que tengo la razón y eso me da muchísima paz", declaró.
Cuestionó el contraste en el tratamiento mediático y político entre su caso y el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, señalando que en su caso se habla de juicio político sin pruebas, mientras que en el de Rocha, donde a su juicio sí las hay, la exigencia de evidencias parece mayor. "¿Y dónde está Rubén Rocha?", preguntó. "No sabemos."






