Detiene HSI a mexicano acusado de lavar US$750 mil para el CJNG
Agentes de Homeland Security Investigations (HSI) del ICE detuvieron en Minnesota a Christopher A. Bravo Marin, mexicano de 46 años, acusado de conspirar para lavar al menos 750 mil dólares provenientes del narcotráfico para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Por: Redacción 25 Agosto 2026 17:25
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Bravo trabajaba en una empresa transmisora de dinero con sede en Minnesota y habría utilizado su posición para transferir recursos hacia líderes del cártel en México.
Así operaba el presunto lavado
La acusación señala que, entre febrero de 2023 y febrero de 2026, conspiró con integrantes de una célula de distribución de drogas del CJNG que operaba en Minnesota.
Según las autoridades, Bravo conocía las políticas y controles antilavado de la empresa y presuntamente aprovechó esa información para evadir los mecanismos de detección y ocultar el origen ilícito de los recursos.
Para realizar las operaciones, habría dividido el dinero en múltiples transferencias de menos de mil dólares, justo por debajo del umbral a partir del cual la compañía requería recopilar y verificar una identificación del cliente.
También es acusado de crear nombres falsos de origen hispano para utilizarlos como remitentes y enviar el dinero a beneficiarios prestanombres en México, cuyos datos le proporcionaban integrantes del cártel.
Después de procesar las transferencias, Bravo presuntamente falsificaba las firmas de los supuestos remitentes en los comprobantes y enviaba imágenes de los recibos a sus cómplices para que los recursos pudieran ser cobrados en México.
Por cada transferencia lavada, el acusado habría recibido entre 40 y 50 dólares.
Enfrenta hasta 20 años de prisión
Bravo fue arrestado por agentes de HSI y posteriormente compareció ante un juez magistrado federal en Minneapolis.
Enfrenta un cargo por conspiración para realizar lavado de dinero, delito que contempla una pena máxima de 20 años de prisión.
El caso fue investigado por HSI St. Paul y la Dakota County Drug Task Force. El Departamento de Justicia precisó que la acusación constituye únicamente una imputación y que el acusado se presume inocente mientras no se demuestre lo contrario.



