Estos son los mitos falsos más populares sobre el cerebro
Una revista científica dio a conocer los mitos más populares que se piensan en torno al cerebro, pero que son totalmente falsos.
Por: Redacción 04 Septiembre 2019 08:32
Una revista científica reveló un compilado de estudios científicos que han comprobado que muchos de los mitos más populares sobre el cerebro en la actualidad son falsos:
“El ser humano solo usa el 10% del cerebro”: Falso
El mito de que usamos solo el 10% de nuestro cerebro es mera leyenda urbana que se vio amplificada por la trama de la película ‘Sin límites’ de 2011 (protagonizada por Bradley Cooper) y por la película ‘Lucy’ de 2014. No tenemos un interruptor para activar nuevas neuronas. Usamos todo el cerebro todo el tiempo, pues el cerebro funciona como un 'todo'.
“Personas distintas según el hemisferio que domine en el cerebro”: Falso
Muchas personas creen que las personas en las que domina el hemisferio derecho son más creativas y las del izquierdo más lógicas. Sin embargo, los estudios sugieren que esto es un mito: no estamos supeditados por un hemisferio cerebral u otro. Una persona sana usa constantemente ambos hemisferios. Lo que sí cierto es que los hemisferios tienen diferentes tareas.
Un estudio de 2013 de la Universidad de Utah examinó los cerebros de más de mil personas y descubrieron que no había una diferencia significativa entre las personas en términos de su dominio del cerebro.
“El alcohol mata las neuronas”: Falso
El alcoholismo a largo plazo puede causar una serie de problemas de salud, incluido daño cerebral. Sin embargo, no es tan simple como decir que beber alcohol mata las neuronas. Esto, estrictamente, es un mito. No las destruye pero sí las daña.
“Solo tenemos 5 sentidos”: Falso
Desde que somos muy pequeños se nos enseña en la escuela acerca de los cinco sentidos: vista, oído, gusto, olfato y tacto. Pero la realidad es algo más complicada que eso y tenemos algunos más. Algunos neurocientíficos enumeran hasta 21 formas ligeramente diferentes de detectar cosas. Por ejemplo, el tacto es en realidad una amalgama de algunos sentidos diferentes. Tenemos la percepción de la presión, del calor y del dolor, llamada nocicepción, así como la propiocepción y algunos sentidos más.





