Purpurina; el microplástico que nos comemos
La purpurina o brillantina es un contaminante que entra en los océanos, lo comen los peces y después regresa a nuestra cadena alimenticia, esto en el último informe de The Indepent.
Por: Redacción 07 Abril 2019 09:21
Debido al pequeño tamaño de la purpurina, es considerada un microplástico. Este tipo de contaminante se abre camino hasta nuestros océanos, degradándose por el camino y volviéndose cada vez más pequeño.
Allí los animales acuáticos lo ingieren y con el tiempo acaba de vuelta en nuestra cadena alimenticia. (Sí, nos lo estamos comiendo).
Aunque no hay muchos estudios que analicen específicamente el impacto ambiental de la purpurina (solo estudios sobre microplásticos en general), según The Independent, el PET se puede descomponer en químicos que están relacionados con fallos hormonales en humanos y animales.
La comunicad científica está dividida frente a la decisión de prohibir la purpurina. (Algunos quieren prohibirla, porque la consideran especialmente dañina. Otros dicen que no existen suficientes pruebas al respecto).





