Condominio vertical, clave para el cambio | Víctor Anchondo Santos
Durante décadas, el diseño de nuestras ciudades priorizó el tránsito vehicular, fomentando una dependencia excesiva del automóvil. Hoy, la tendencia global propone un cambio de paradigma: diseñar ciudades centradas en las personas, donde la proximidad, la eficiencia y el disfrute del entorno sean la prioridad.
Por: Redacción 21 Diciembre 2025 16:11
¿Qué define a una ciudad ideal?
Para que una ciudad sea verdaderamente funcional para sus habitantes, requiere de cuatro pilares fundamentales:
- Densidad: Optimizar el espacio para que más personas puedan habitar y convivir en una misma zona.
- Uso mixto: Integrar viviendas, comercios, cafés y oficinas en un mismo sector para reducir desplazamientos.
- Caminabilidad: Diseñar entornos donde caminar hacia los puntos de interés sea una experiencia segura y agradable.
- Transporte multimodal: Consolidar el transporte público y las ciclovías como alternativas reales, seguras y eficientes.
Seguridad: un tejido construido entre vecinos
Una calle con vida es, por naturaleza, una calle más segura. La célebre urbanista Jane Jacobs acuñó el concepto de los "ojos sobre la calle": la idea de que la presencia de peatones, comercios abiertos y vecinos en sus balcones genera una vigilancia natural y comunitaria. La seguridad urbana no depende exclusivamente de la fuerza pública, sino de un diseño que fomente el encuentro y el cuidado mutuo.
El Condominio Vertical: la pieza clave del cambio
Para materializar el modelo de la "Ciudad de los 15 minutos", donde las necesidades básicas se cubren a corta distancia, requerimos herramientas legales precisas. El Condominio Vertical de Uso Mixto, figura contemplada en nuestra legislación, es uno de los instrumentos para lograrlo.
Imaginemos un edificio con una panadería en la planta baja, oficinas en el segundo nivel y viviendas en el tercero. Esta estructura legal permite:
- Convivencia organizada: Diferentes propietarios coexisten bajo un mismo régimen de propiedad.
- Claridad patrimonial: Define con precisión las áreas privadas (propiedad exclusiva) y las áreas comunes.
- Gestión eficiente: Garantiza una administración ordenada y una convivencia armónica mediante un reglamento interno.
- Vitalidad constante: El flujo de personas en distintos horarios hace que el edificio sea más dinámico y seguro.
Es importante aclarar que densificar no significa llenar la ciudad de rascacielos. Siguiendo la visión de algunos urbanistas, el enfoque debe estar en la escala humana: edificios de altura moderada que permitan la vida urbana a nivel de calle sin desconectar a los vecinos de su entorno.
El progreso es vivir mejor, no viajar más rápido
Todos hemos sufrido el colapso de las periferias, donde los carriles nunca parecen suficientes para aliviar el tráfico en horas pico. Como ciudadanos y consumidores, debemos empezar a ver la vivienda vertical no como una limitante, sino como una oportunidad para elevar nuestra calidad de vida, reduciendo tiempos de traslado y ganando tiempo para nosotros.
Para que este modelo prospere, también es fundamental generar incentivos fiscales y regulatorios que faciliten proyectos de uso mixto de pequeña y mediana escala.
Finalmente, cabe recordar que el desarrollo urbano es un esfuerzo conjunto. Mientras los ayuntamientos autorizan y vigilan que se cumpla con la infraestructura necesaria, los desarrolladores ejecutan y nosotros, los notarios, formalizamos estos condominios en escrituras públicas. Así, garantizamos la seguridad jurídica de quienes apuestan por una ciudad más humana y sostenible.



