Piden que mujeres en UACH no hagan servicio social fuera de la ciudad
Alfredo Nevárez, docente investigador de la Facultad de Odontología de la UACH, llamó a que las mujeres pasantes de carreras de salud no sean asignadas fuera de su ciudad por su seguridad y bienestar.
Por: Redacción 08 Julio 2026 13:11
Compartió posicionamiento el doctor Alfredo Nevárez Rascón en el cual menciona que recientemente asignaron plazas de servicio social para egresados de las carreras de las facultades de Odontología; de Medicina y Ciencias Biomédicas; así como de Enfermería y Nutriología.
“En algunos casos a algunas mujeres pasantes solamente se les dieron opciones fuera de la ciudad como fue el caso de Odontología”, entre las cuales algunas manifestaron su inconformidad.
Expuso que las alumnas deben lidiar con inconvenientes familiares y personales que se suman a los viajes en carretera, necesidad alimenticias, la búsqueda de vivienda sin conocer a nadie en el lugar de destino, ingreso insuficiente y sobre todo los riesgos de seguridad en algunos sitios.
Cuestionó que sean dejadas las pasantes a la deriva en manos de la Secretaría de Salud que tiene por objetivo cubrir sus necesidades operativas.
Recordó que en la década de 1930 el entonces presidente general Lázaro Cárdenas inició el servicio social obligatorio por la necesidad de reconstruir el país, donde “fue requerido de un esfuerzo social extraordinario para lograrlo apeló al heroísmo del personal de salud egresado”.
Cambió la situación
“Hoy en día la situación se plantea muy diferente y resulta pertinente cuestionarnos si es adecuado someter a un o una profesionista egresada, durante todo un año a un servicio social bajo condiciones de riesgo”, expone.
Al doctor Nevárez, recorriendo Baborigame (Guadalupe y Calvo), le tocó conocer en 1998 una agresión con arma de fuego contra una médico pasante.
“Me impresionó lo suficiente para fundamentar mi solicitud de no enviar más mujeres fuera de su entorno familiar”, agregó.
Recordó el asesinato en 2022 de Masiel Mexia, doctora sinaloense que vivía en San Juanito (Bocoyna) quien prestaba su servicio social en el IMSS de dicha localidad serrana.
Finalmente consideró que el servicio social debería ser una experiencia enriquecedora en lo personal y profesional, y una oportunidad para ir más allá de la educación hacia la sabiduría.




